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Parálisis facial

La cirugía para la parálisis facial tiene como objetivo restaurar el movimiento y la simetría del rostro tras una lesión nerviosa. Mediante técnicas microquirúrgicas y reconstructivas, ayudamos a que el paciente recupere la expresividad, la funcionalidad y la confianza en su imagen. Cada tratamiento se diseña de forma personalizada según el grado y la causa de la parálisis.

¿En que podemos ayudarte?

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Nuestro equipo de nuestra de cirujanos especializados en cirugía facial cuenta con amplia experiencia en blefaroplastia, utilizando técnicas de última generación para obtener resultados naturales y seguros. Visítanos en Murcia

¿Qué es la parálisis facial y cuándo está indicada la cirugía?

La parálisis facial se produce por una alteración del nervio facial que provoca la pérdida parcial o total de movimiento en un lado del rostro. La cirugía está indicada cuando la recuperación espontánea no es posible o cuando se buscan mejoras estéticas y funcionales. Las técnicas pueden incluir injertos nerviosos, transposición muscular o procedimientos de suspensión que devuelven movilidad, equilibrio y expresión natural al rostro.

Preguntas frecuentes sobre la cirugía de parálisis facial

Puede originarse por infecciones, traumatismos, cirugías previas, tumores o causas idiopáticas (como la parálisis de Bell). En algunos casos, también es consecuencia de intervenciones en la cabeza o el oído.

Dependiendo del caso, puede incluir injertos de nervio, transferencias musculares (como el músculo temporal o gracilis) o técnicas de suspensión facial para mejorar el equilibrio y la simetría.

Cuando la parálisis persiste más de 12 meses sin signos de recuperación o cuando la asimetría afecta la calidad de vida o la autoestima del paciente.

La cirugía puede devolver movimiento a los músculos faciales, mejorar la sonrisa, la simetría del rostro y la capacidad para cerrar el ojo o mover la boca de manera natural.

Depende del tipo y grado de lesión. En muchos casos se consigue una mejoría funcional y estética notable, aunque los resultados varían según la evolución y la respuesta del paciente.

No necesariamente. La recuperación es progresiva y se complementa con fisioterapia facial especializada. Las molestias son leves y se controlan fácilmente con medicación.